el capítulo es bien pinche largo, espero les agrade ♥
AnG capítulo 5: Primeras Clases
Finalmente llegó el día donde los estudiantes recibirían sus
primeras clases, Anette no muy contenta con eso realizó una serie de cosas
listas mientras pasaba su tiempo en clases, las anotó en un papel.
Cosas por hacer en las aburridas clases:
*Molestar a Matsujun
*Clases de Lengua con el aburrido del Shige
*perseguir a Matsujun
*Convencer a Midori de espiar a Matsujun
*Clases de química con MATSUJUN
*Clases de…
—Espera, era molestar a Matsujun—borró la de las “clases
de…” para reemplazarla por “molestar a Matsujun”. Era Anette.
Midori que acababa de despertar, con suma lentitud y pobreza
para levantarse llego a ponerse los zapatos cuando un grito la descoloca, y
seguramente a varias de sus compañeras de habitación.
—Hoy es el gran día, QUE CASTIGO!
Mido sonrió de lado sabiendo de dónde provendría ese grito.
Sacó la cabeza fuera de su habitación y gritó:
—¡Déjanos dormir a las demás!
—¡No quiero!
Mientras peleaba con Susy, Yumi golpeó la puerta de Netto
para preguntarle algo, cuando ésta abrió la puerta se le notaba recién despierta, Yumi rió.
—Te despertaron.
—No se puede dormir bien aquí-murmuró.
Yumi suprimió una risa, —¿Tienes algo que hacer después de
las clases?
❣ ❣ ❣
Las primeras en llegar a
clases fueron Netto y Yumi, Haruhi fue la tercera, eran personas muy ordenadas
con el horario. Empezaron a llegar más chicos y a uno de ellos se les escapó un
libro. Netto lo ayudó y este le dijo un “gracias” con una sonrisa. El se había
sentado junto a la ventana, de su lado derecho estaba Netto.
—Por nada.
—Netto ayúdame, por favor
ten mis cosas mientras me acomodo- pidió Yumi mientras giraba su banco que
estaba al revés.
—Siéntate a mi lado Yumi.
—Me gustaría, pero prefiero
pegada a la ventana—. Era verdad, a ella le gustaba ver por la ventana.
—Si quieres, te doy mi
lugar-. Habló el chico del cuaderno. Él estaba prestando especial atención a
ellas.
—Estás seguro?. Yo no tengo
problemas- a todo esto él ya había juntado sus cosas y estaba parado esperando
su asiento de adelante.
—Adelante, joven dama.
Los colores se le fueron a
la cara—Oh, muchísimas gracias—sonrió.
—Ha sido un placer-sonrió
también. Yumi se ruborizó aún más.
Una vez estuvieron todos
ubicados en sus asientos, la clase no tardaría en comenzar, Midori y Susy se
sentaron en el mismo lugar que en la reunión pero Anette, y Mery estaban
adelante, las dos primeras por que querían estar cerca de sus profesores
amados, y Haruhi por que se distrajo viendo por la ventana y no le quedó de
otra. Tal vez esperaba ver algo, o a alguien.
Un hombre entró por la
puerta, uno muy conocido por una de ellas.
—Buenos días alumnos, hoy
será nuestro primer día de clases, ya saben quien soy así que sin más preámbulo
comencemos la clase, así que saquen el libro de lengua ahora mismo.
—¿Qué opinas de éste?—
interrogó Susy a su amiga. Ellas habían acordado, antes de llegar al internado,
que le harían la vida a cuadros a los profesores molestos.
—Después te cuento.
Después de ese comentario
continuó mirando a aquel profesor con cierta curiosidad en sus ojos, Susy no
dudó en saber que pasaba, y emitió una risilla baja y escribió en un papel:
“Te gusta él?”
❣ ❣ ❣
La clase acabó luego de una
hora y pudieron ir a un recreo de unos quince minutos, luego tendrían…
—¡QUÍMICA! Mierda, tan mal
estamos había sido—se exasperó.
—Bueno, lo único que
podemos hacer es aguantar—claramente su compañera Anette no se veía afectada
por eso.
Mientras Anette discutía
con Haruhi, Susy se encaminaba hacia el baño, cuando un hombre aparece de la
nada.
—Así que, ¿Te acompaño?
Susy se puso histérica tan
solo verlo, estaba asqueada de aquel tipo y pretendía que este no se le
acercase tanto, pero como seguía insistiendo, lo miró con sorna e intentó
esquivarlo pero el volvió a interponerse.
—No quieres verme más
enojada de lo que ya estoy!
—Vamos, no seas tan…
—Callate! O se lo voy a
contar a algún profesor que me estas acosando.
Ryo lució decepcionada,
pero luego sonrió—No seas así pequeña Susy—ella dio un brinco—. Así es, me sé
tu nombre, y edad, podemos ir a divertirnos un rato.
Susy retrocedió, Ryo la
miró como intentando adivinar cuál sería su siguiente movimiento, y fue, una
patada de costado que hizo que Ryo se doblara y Susy sonrió con malicia—me
vuelves a molestar y va a correr sangre—, fue lo que dijo sacudiéndose las
manos.
Ella se fue triunfante hacia
el baño y Ryo se quedó agachado un minuto y luego desapareció.
❣ ❣ ❣
Las jóvenes caminaban hacia
algún lado, una de ellas aún no sabía hacia donde, miró a su compañera como
preguntando a dónde irían. Sus ojos parecieron interrogatorios.
—Quiero envíar un correo a
mi madre.
—OH! Yo no he escrito nada
para la mía aún—admitió Netto.
—Deberías hacerlo, seguro
ella te extraña mucho.
—Lo haré mañana—sonrió.
Dejaron la carta en el
correo e iban de regreso, Netto dijo que quería acercarse al bosque un poco,
Yumi sugirió que era peligroso y que estaba prohibido a la hora del recreo
corto, pero Netto corrió hasta allá así que Yumi no tuvo opción mas que ir tras
ella.
—¡Es hermoso!—exclamó Netto
estirando sus brazos. Sus ojos crecieron.
—Lo es.
Bosque, espeso bosque, y es
que el internado estaba dentro de un bosque, eran muy cuidadosos con dejar a
los estudiantes acercarse al bosque pero aún así no estaban tan al tanto del
tipo de situaciones que podrían ocurrir. Algo llamó la atención de Yumi que
hizo que quedara hipnotizada por un momento, aunque Netto hablaba ella seguía
sin prestarle atención y solo veía más allá del bosque.
—¿Qué estas viendo?—Midori
la sacó de sus pensamientos.
—Hola Midoriyan—Netto movió
la mano saludándola.
—Hola, emm, saben que no
pueden estar aquí verdad?—dijo Anette prendida del brazo de Mido.
—¿Y ustedes qué?—Netto puso
una cara de malicia y preguntó aquello, si no estaba permitido que hacían las
otras dos ahí también?
Yumi dejó de prestar
atención a las chicas y seguía mirando al más allá.
—Ella—apuntó a Anette—. Quiere que busquemos a
Matsujun—hizo una mueca de sufrimiento.
—Pero si ahora mismo
tenemos clases con el, no?—dijo Netto.
—Oye—miró a Anette—, Netto
tiene razón.
La campana sonó, se miraron
con complicidad de “llegaremos tarde”, Netto jaló a Yumi y todas se fueron
corriendo a clases. Yumi estaba todavía saliendo de ese trance extraño.
❣ ❣ ❣
Sonó la campana justo
cuando su mano se detuvo en la puerta, no llegó a tocarla, todavía permanecía
en el aire, a pocos centímetros de palpar la madera ¿Sería correcto llegar tan
lejos solo por aquel hombre-ilusión?
Evaluó la situación y se
sintió un poco avergonzada, y empezó a cuestionarse si estaba loca, nunca antes
había ido tan lejos solo por un hombre, peor, un profesor, era una fantasía
solo digno de una novela.
Comenzó a caminar al
recordar la campana, estaba allí para estudiar no para nada más. Ella se fue,
pero aquel hombre tan esperado la vio irse y se quedó contemplando la ida de la
joven, pero la dejo irse mientras se le formaba una clara sonrisa en los
labios.
❣ ❣ ❣
La clase empezó de manera
aburrida, solo eran dibujos de soluciones y todas esas mezclas típicas que
trata en una clase de química.
—Me pregunto si Snape nos
dejará usar el tubo de ensayo hoy, estoy aburrida y quiero explosiones—, Mery
había adoptado a Matsumoto como el típico Snape.
—Cuidado, este tipo es un
cáncer—sugirió Netto por lo bajo mientras pasaba a su lado para volver a su
asiento. Había ido al baño.
Mientras Anette miraba
maravillada y anotaba en su cuaderno los próximos tres puntos a seguir ese día,
y era “perseguír a Matsujun”. Le regaló una sonrisa a su amiga Mido que estaba
más atrás, pero esta negó con la cabeza, Anette se volvió a su siento y retomó
su plan de perseguirlo esta vez sin su amiga.
Pasó la hora y debían
almorzar, Anette iba a seguir a su profesor pero entonces Midori la detuvo:
—Basta, vamos a comer algo
¿no?
—Mmm.
—Vamos my Lady, no seas
así, llevo tiempo queriendo hablarte y no haces más que nombrar a ese aburrido
profesor.
“Lady” Anette analizó la
situación un momento y asintió para luego seguir a su amiga a la zona de
comidas. Una típica cafetería para estudiantes. Allí se podía ordenar todo tipo
de comidas, desde rosquillas hasta sushi. El lugar era enorme y tenía
ventanales de gran tamaño para que el aire corriera en verano, aunque como era
invierno permanecían con las cortinas bajas y las ventanas cerradas, las luces
daban luz al lugar en aquel momento.
Anette se sentó junto a
Midori y en frente estaban Yumi junto a Netto.
—Anette, cierto?
—Ajam.
—Me gustan tus rizos—Netto
sonrió, es quien había empezado la conversación.
—Gracias.
Y era verdad, Anette tenía
rizos negros como la noche y unos ojos negros también que se acentuaban
perfectamente junto a su blanca piel, y los aros en la oreja hacían buen juego.
(nota de la autora: yo chismoseando el
face de mi amiga xD eres linda hija mía <3)
—¿De qué parte de Japón
provienen?
Comenzó una conversación
amena entre las jóvenes y Midori apuntó su vista a Susy que le hacía caras
desde el otro lado de la sala. Midori reía, y de un momento a otro las luces se
apagaron. Hubo muchos cuchicheos por eso y empezaron a inventar que había fantasmas
en el lugar. Tuvieron que correr cortinas y abrir las ventanas del lugar.
Midori se ofreció para hacerlo.
—¿No crees que eso fue
genial?—Susy se acercó a ella con un rosquilla en la mano—. Como no lo pensamos
antes. Una broma así.
—No te sientas mal, pero
esto es muy poco.
—Puede que tengas razón.
Mmm…
—¿Qué sugieres para esta
noche?
—No sé, tenemos que
estudiar para el aburrido de Matsumoto.
—No lo veremos sino hasta
el jueves.
—Es cierto pero me temo que
no entiendo nada de lo que explicó.
—Podemos pedirle ayuda a
nuestro querido director, el siempre está dispuesto a ayudarnos—dijo una
tercera voz.
—Es cierto—admitieron al
unísono Susy y Midori. Se voltearon a ver.
—Mery! ¿no?
—Si, así es!—le aclaro la
nombrada, todavía Susy intentaba recordar su nombre algunas veces.
—Oye ¿dónde
estabas?—interrogó Mido mirándola de manera sospechosa.
La joven se tardó unos
segundos pero finalmente dijo:—Por ahí.
Midori no muy convencida
con eso, la dejó, y siguió abriendo ventanas. Pero lo que vió en la ventana se
le hizo tan extraño que las volvió a cerrar de golpe. Cuando miró a sus amigas
ellas hablaban entre sí, entonces no dijo nada. Cuando volvió su rostro a la
ventana aquello que vio ya no estaba.
La tercera clase consistía
en Matemáticas pero se decía que el profesor estaba en enfermería, entonces no
podría dar la clase, en su lugar vino el director Koyama con un libro en sus
manos. Todos muy sorprendidos por leer “Los tres cerditos y el lobo” en la
tapa. Pero todavía fue mas extraño cuando empezó a contar la historia. Estaba
muy concentrado pero cuando notó risillas en el fondo dejó el libro, y dijo lo
siguiente:
—¿Prefieren que les de la
aburrida clase de Mate o prefieren esto?
Tardaron un momento en
contestor pero fue Susy la que dijo: —Obvio yo prefiero esto!
Koyama sonrió, y con calma
siguió leyendo…
La campana sonó y los
alumnos se desperezaron para salir al patio a dar una vuelta antes de la
siguiente clase. Netto se despertó y como estaba siendo la última en salir se
apuró a seguir a Yumi.
—Netto querida.
Ella casi se tropieza, en
todo momento creía que su director no la notaba dormitar contra el escritorio,
tal vez algo iba a decirle. La expresión seria y extraña, fuera de lo normal en
él, la sacaba de su propio ritmo.
—¿Si?
Fue lo que llegó a decir
mientras Koyama se sentaba mas derecho y dejaba el libro en el escritorio.
Actuó serio y apoyó sus codos contra la mesa para recostar su barbilla en sus
manos.
—No dejes que tus
compañeras, ni tu misma curiosidad hagan que se acerquen al bosque, eso está
prohibido pequeña.
¿Cómo lo sabía? Tal vez
tuvo la fortuna de verlas o alguien mas le informó, todo era muy extraño. Netto
quedó regulando la respuesta un momento antes de decir algo.
—Lo lamento, yo no
quería—tampoco iba a echarle la culpa a su amiga—, bueno, la curiosidad ganó.
Koyama sonrió.
—Bueno, solo que no vuelva
a suceder—agregó esto último levantándose para tomar las manos de la chica—.
Adoro mucho a mis alumnas, no quiero que nada malo les suceda.
—No te preocupes, no
volverá a pasar.
Ahora lo decía con
sinceridad, apreciaba tanto que su director, aunque un poco extraño, se
preocupara tanto. Después de eso Koyama la
acompañó a la salida.
❣ ❣ ❣
La cuarta clase se trataba
de Actividades al aire libre, Haruhi estaba muy emocionada, tanto que no dejaba
en paz el brazo de su amiga.
—Lo veré! Lo veré! Te gustará! Lo sé.
—Si es el tipo de estrellas
amarillas gigantes te equivocas, no puedo entender qué le ves al tipo ese—se
sinceró.
—Vamos! Seguro sino es él,
te gusta algún u otro profesor—le arrojó una mirada inquisidora.
—No lo sé, y no lo creo—creyó
mentir en eso, tal vez lo hacía pero la verdad era que no lo sabía. Entonces
tal vez decía la verdad ¿?
Todos se pusieron en una
línea recta y el profesor los mandó a correr, él era Masuda Takahisa, un
profesor con músculos, no muy alto, pero mas que Haruhi y la mayoría de los
alumnos. Pero era una persona muy sonriente y de carácter poco flexible, un
poco contrario con su tranquila personalidad pero así era él. Trataba de
escapar de las miradas de sus alumnas, eso le era algo incómodo. Encontraba a
Haruhi solamente como una chica llamativa y con mucho potencial.
—Te diré la verdad—Mido
alcanzó a Haruhi—, no está mal pero tampoco me interesa—su amiga sonrió y Mido
disminuyó su velocidad.
Por otro lado los demás se
hallaban detrás de Haruhi y de Chinen Yuri, aquel chico de antes que se quejaba
siempre de Susy, y es que ella le tiró los libros en más de una ocasión.
Yumi sintió su mano rozar
con la de alguien y entonces le vió, era su compañero, aquel chico del banco.
—Lo lamento—dijo.
—No es nada, ya estamos
todos muy cansadas—sonrió.
—Tienes razón.
Netto quería hablar con
ella cuando detuvieron la marcha al fin, pero no mas tuvo que ir a beberla
sola, ya que no quería molestar a su amiga ahora que había hecho un amigo
nuevo. Susy detuvo la marcha para beber agua también.
—¿Dónde esta Yumi?
—Está allá—señaló.
—Por cierto ¿te has topado
con ese profesor malvado y acosador?
—¿De qué hablas?
—Mmm, entonces solo me
persigue a mí—sus ojos parecían fuego.
Netto rió, Susy siempre
hacía caras y piruetas graciosas para mostrar sus estados de animos—¿De qué te
ríes?—preguntó pensativa.
—De nada, espero no te
topes con él de nuevo.
—Eso espero yo también—suspiró—.
Prométeme que si lo vemos las dos me ayudarás a darle su merecido—dijo esto
tomando la mano de su amiga.
—Seguro!—que más podía
decir, aunque se sentía imperiosa con eso, no era de meterse en problemas,
probablemente junto con Yumi eran las estudiantes mas tranquilas del internado
pero amaba- en el fondo- querer hacer alguna travesura—. Le daremos su
merecido—declaró al fin sonriendo con autosuficiencia.
Los ojos de Susy se
iluminaron—¡Así será!
El silbato sonó y los
alumnos volvieron a correr. La clase duró aproximadamente una hora, y aunque
muchos alumnos no estaban en forma, aún así pudieron aguantar el duro
entrenamiento. Masuda gritaba, ordenaba y pedía que nadie se quedara atrás.
Midori sufría, era la que mas odiaba el ejercicio de entre todos. Juró
solemnemente vengarse de Masuda en algún momento, y que seguro sería ese mismo
año escolar.
Finalmente terminó la clase
y podrían ir a las duchas, mientras Haruhi se quedaba a ordenar y devolver los
balones al armario.
“Ni usamos las pelotas, ella solo quiere pasar tiempo con el tipejo ese”
Midori sonrió pensando eso, pero aún así no dejaría su juramento atrás.
❣ ❣ ❣
Las duchas solo eran diez
cubículos y aunque tuvieron que turnarse acabaron a tiempo, por que volverían a
clases para última clase de Ciencias Políticas, Susy bufó, según ella eso sería
casi tan aburrido como con Snape (tomó su Nick prestado). Algunos alumnos
estuvieron de acuerdo con ella, pero Mery no prestaba atención, ella solo
miraba la puerta a la espera de aquel gran profesor. La espera se hizo larga
pero al fin apareció, y cuando eso sucedió, hubo silencio sepulcral.
—Buenos días queridos
alumnos, lamento la tardanza pero es que—. Se acordaba de como Ryo no quería
que le retirase la mano del estómago por el dolor y que Yamapi le decía que
debía ir a clases, aunque Ryo pidiera a gritos su ayuda no quería permanecer ya
mas tiempo ahí—. Tuve un inconveniente.
Aquella última clase
transcurrió normal, era por que las clases anteriores estaban algo sumidas en
el bullicio cuando el profesor dejaba de hablar y se sentaba en el escritorio o
simplemente salía al baño o algo similar. Pero esta vez el cansancio era
notorio y apenas acabaron por dar la primera parte parte del temario de
actividades. Al final de la clase todos se desperezaban y se estiraban.
Midori esperó a que todos
salieran, recogió sus cosas y salió ella luego, no sin antes despedirse del
profesor.
—Hasta mañana.
Yamapi le dio una sonrisa y
asintió—Hasta mañana querida Midori.
Aunque era un profesor con
un aire muy fresco, a ella nunca le pareció encantador, pero coordinando sus
pensamientos, le pareció extraño que su amiga no estuviera allí contemplándolo.
Así que a final de la primera galería la alcanzó y tomó su brazo
silenciosamente para llamar su atención.
—¿Por qué no estas en el
aula?
(n.a.: es lo mismo que
decir “sala” o “salón”)
—¿Por qué lo dices?
—Porque… por que me pareció
raro ver que no estabas, sabiendo de quien se trata—, ella estaba recordando el
día anterior cuando Mery le contó junto a las demás sobre Yamapi.
—Yo solo bromeaba—forzó una
sonrisa—. Realmente no me gusta ¿Oye quieres ir a hacer algo?
—Bueno—se extrañó por su
comportamiento, como cambió de pronto tenía gran interés, y ahora nada—. Tenemos
tiempo libre hasta las cinco. Podemos hacer algo mientras.
—¿Hasta las
cinco?—interrogó.
—Si, ¿no leíste las reglas?
Mery la miró en forma de
“¿bromeas?”
—Yo tampoco—admitió Mido
encogiéndose de hombros—. Me lo dijo Yumi, que hasta esa hora podemos andar
libres, luego de eso tenemos que volver a las habitaciones o quedarnos cerca de
la biblioteca, las galerías, las que no conectan con el patio. Y luego está
prohibido andar de noche desde las cinco en adelante, fuera del edificio.
—Oh vaya, que pena—dijo mas
para sí misma.
—Y además—se cruzó de
brazos, había empezado a correr viento y se frotaba los brazos—. Cuando se
hacen las ocho tenemos que permanecer en nuestras habitaciones ya.
—Entonces podemos tomar un
rato para nosotras.
—Oigan! Yo también iré—,
dijo eso último con aires de princesa tirando su cabello cargado en una coleta,
hacia atrás—, no irán sin mi niñas >:D!
Era Susy.
Un chico de cabello negro,
enormes gafas y estatura promedia apareció por una esquina. Mido que se
divertía con la situación llamó a Susy.
—Oye—movió la cabeza en
dirección a Chinen—creo que te buscan.
Tan pronto Susy lo vió
venir salió corriendo y de pronto Mery ya no pudo verla, ya se había perdido.
—¿Qué sucede?
Midori no respondió sino
cuando Chinen ya había pasado de largo. El no se dio cuenta que estaba Susy
anteriormente, así que permanecía ignorante ante la situación.
—Creo que es el enemigo de
Susy—fue lo que dijo y se marchó con Mery.
♡♡♡
Anette estaba buscando a
blanco favorito, Matsujun. Aunque tenía otros blancos, éste era especial. Tal
vez cualquiera admitiría que serían una pareja diferente y muy extraña pero eso
a ella no le importaba. Una de las cosas que mas le gustaba a su amiga Mido
sobre ella era eso, ser tan decidida, poderosa y amigable, una chica que no
vacilaba ante nada, así era Anette.
Se perdió en algunos
corredores y llegó a vislumbrar a lo lejos la alta y sofisticada figura de su
“amor imposible” que iba hacia las escaleras que conectaban con las aulas. “Es ahora o nunca” se dijo mentalmente y
avanzó a pasos agigantados pero pronto empezó a trotar y en menos de veinte
segundos estuvo en el piso de arriba, primera planta. Oh, a un par de salones
estaba caminando él, su profesor, ella apresuró el paso y en ese momento se
odió por haber optado por unos zapatos altos, aunque la hacían mas atractiva,
en ese momento resultaba un peligro, podía caer si corría demasiado. Ella se
miró los pies y como se vio bien enfocó su vista en su blanco pero no estaba,
detuvo el paso, ¿adónde había ido? Detuvo su paso y pronto las luces se fueron
apagando una a una—. Matsujun—, pero nada. Parecía haberse quedado
sola—¡Matsujun!—nada mas optó por irse y cuando estuvo a unos metros de la
escalera, tuvo que pasar por un aula que tenía la puerta abierta. Anette miró
dentro por inercia y aunque no pude distinguir nada, pudo oír voces . Un sonido
grave, uno agudo que decían: —Ven aquí…
Anette.
Susy que estaba en el Ala “A”
opuesta a donde estaba Anette, se estaba comiendo un sándwich de jamón y queso
en la galería del primer piso cuando de pronto escuchó un terrible grito que
provenía del edificio de enfrente. Literalmente ella solo vió cosas moverse en
las aulas de la primera planta. Por el grito ella salió corriendo atravesando
el patio de la escuela.
Midori que estaba cerca de las
escaleras oyó el gritó e inmediatamente lo reconoció—. Mery, busca a un
profesor—le dijo y se fue escaleras arriba. Mery la vio irse y corrió a
dirección.
Por la oscuridad del edificio,
tuvo que sacar su linterna que tenía como aplicación en su dispositivo móvil.
Así empezó a buscar a su amiga. Tenía tanto miedo, era de las personas mas
miedosas pero cuando un amigo estaba en apuros, ella podía aguantar. Apuntó con
su linterna y encontró a Anette en el suelo de la primer aula a la izquierda,
prácticamente se estaba arrastrando. Rápidamente corrió hacia ella y la ayudó a
levantarse.
—Vamos, salgamos de aquí.
—Midori…
Ella giró hacia su amiga que
la veía con un rostro de total terror—algo me arrastró a allí.
Las amigas contuvieron las
miradas un momento.
—¿Qué quieres decir con eso?
Pero su amiga no pudo decirle
más por que las luces volvieron en un parpadeo y unas pisadas iban directo a
ellas, y los que subían ya estaban a su lado pronto. Era Koyama, Ryo, Susy y
Mery.
—¿Qué sucedió aquí? Esta
prohibido subir aquí.
Koyama hizo todas esas
preguntas que descolocaron a Midori quien había visto en el un director loco,
pero esta vez estaba tan serio que parecía irreconocible. Pero ella no tenía
tiempo para eso sino para su amiga, que fue cargada en los brazos de Ryo.
—Apenas son las cuatro, no
entiendo como no podemos venir aquí—Keii ablandó su rostro—, no sé qué paso,
cuando yo llegué Anette estaba en el suelo arrastrándose y—apuntó al aula—ella
dijo que alguien la llevó hasta ahí.
Mientras Ryo se llevaba a
Anette y convencía a Mery de que lo siguiera, Koyama aprovechó para acercarse.
—Siento lo que pasó, pondré de
aviso que nadie sube aquí después de clases.
—No es justo, a veces
encuentro mas paz en el aula que en la biblioteca.
Koyama le dio una sonrisa
forzada—. Apenas es el primer día.
—Me ha pasado antes y ahora no es
diferente—alentó convencida de que era así—en mi anterior instituto. Prefiero
estar en el aula, este lugar es muy raro! –se exasperó.
—No importa, pronto estarán avisados de
no volver por aquí ya fuera de clases,
no hay cambio de opinión señorita—sonrió con autosuficiencia—Ahora vamos
abajo—empezaron a caminar.
—Necesito ver a mi amiga.
Keii dudó un momento—. Solo unos minutos,
necesitas descansar luego de tu primer día.
Ella asintió y fue corriendo escaleras
abajo.
.......................................
Bueno, el puto blogger otra vez me lo dejo todo junto -_- lo separé línea a línea para que quedará como debe ser, como lo escribí!!! si sigue estando así lo lamento mucho :( esta será la última publicación aquí, no quiero problemas con la cosa esta y me tortura dejando el fanfic tooodo junto <.< de todos modos trataré de que se vea bien el capítulo 6 solo esperen :3
Que tengan una hermosa navidad ♥ las quiero mil millones, perdonen la espera.