jueves, 24 de diciembre de 2015

AnG Capítulo 5

Hola a todas!!! este capítulo es por navidad así que les traje pa que lean y se pongan al tanto :D y por que les quería dar algo hoy!! el 31 sale el cap 6 :3 nada mas que agregar!! a leer!!
el capítulo es bien pinche largo, espero les agrade



AnG capítulo 5: Primeras Clases

Finalmente llegó el día donde los estudiantes recibirían sus primeras clases, Anette no muy contenta con eso realizó una serie de cosas listas mientras pasaba su tiempo en clases, las anotó en un papel.

Cosas por hacer en las aburridas clases:

*Molestar a Matsujun

*Clases de Lengua con el aburrido del Shige

*perseguir a Matsujun

*Convencer a Midori de espiar a Matsujun

*Clases de química con MATSUJUN

*Clases de…

—Espera, era molestar a Matsujun—borró la de las “clases de…” para reemplazarla por “molestar a Matsujun”. Era Anette.

Midori que acababa de despertar, con suma lentitud y pobreza para levantarse llego a ponerse los zapatos cuando un grito la descoloca, y seguramente a varias de sus compañeras de habitación.

—Hoy es el gran día, QUE CASTIGO!

Mido sonrió de lado sabiendo de dónde provendría ese grito. Sacó la cabeza fuera de su habitación y gritó:

—¡Déjanos dormir a las demás!

—¡No quiero!

Mientras peleaba con Susy, Yumi golpeó la puerta de Netto para preguntarle algo, cuando ésta abrió la puerta  se le notaba recién despierta, Yumi rió.

—Te despertaron.

—No se puede dormir bien aquí-murmuró.

Yumi suprimió una risa, —¿Tienes algo que hacer después de las clases?




Las primeras en llegar a clases fueron Netto y Yumi, Haruhi fue la tercera, eran personas muy ordenadas con el horario. Empezaron a llegar más chicos y a uno de ellos se les escapó un libro. Netto lo ayudó y este le dijo un “gracias” con una sonrisa. El se había sentado junto a la ventana, de su lado derecho estaba Netto.

—Por nada.

—Netto ayúdame, por favor ten mis cosas mientras me acomodo- pidió Yumi mientras giraba su banco que estaba al revés.

—Siéntate a mi lado Yumi.

—Me gustaría, pero prefiero pegada a la ventana—. Era verdad, a ella le gustaba ver por la ventana.

—Si quieres, te doy mi lugar-. Habló el chico del cuaderno. Él estaba prestando especial atención a ellas.

—Estás seguro?. Yo no tengo problemas- a todo esto él ya había juntado sus cosas y estaba parado esperando su asiento de adelante.

—Adelante, joven dama.

Los colores se le fueron a la cara—Oh, muchísimas gracias—sonrió.

—Ha sido un placer-sonrió también. Yumi se ruborizó aún más.

Una vez estuvieron todos ubicados en sus asientos, la clase no tardaría en comenzar, Midori y Susy se sentaron en el mismo lugar que en la reunión pero Anette, y Mery estaban adelante, las dos primeras por que querían estar cerca de sus profesores amados, y Haruhi por que se distrajo viendo por la ventana y no le quedó de otra. Tal vez esperaba ver algo, o a alguien.
Un hombre entró por la puerta, uno muy conocido por una de ellas.
—Buenos días alumnos, hoy será nuestro primer día de clases, ya saben quien soy así que sin más preámbulo comencemos la clase, así que saquen el libro de lengua ahora mismo.

—¿Qué opinas de éste?— interrogó Susy a su amiga. Ellas habían acordado, antes de llegar al internado, que le harían la vida a cuadros a los profesores molestos.

—Después te cuento.

Después de ese comentario continuó mirando a aquel profesor con cierta curiosidad en sus ojos, Susy no dudó en saber que pasaba, y emitió una risilla baja y escribió en un papel:

“Te gusta él?”



La clase acabó luego de una hora y pudieron ir a un recreo de unos quince minutos, luego tendrían…

—¡QUÍMICA! Mierda, tan mal estamos había sido—se exasperó.

—Bueno, lo único que podemos hacer es aguantar—claramente su compañera Anette no se veía afectada por eso.

Mientras Anette discutía con Haruhi, Susy se encaminaba hacia el baño, cuando un hombre aparece de la nada.

—Así que, ¿Te acompaño?

Susy se puso histérica tan solo verlo, estaba asqueada de aquel tipo y pretendía que este no se le acercase tanto, pero como seguía insistiendo, lo miró con sorna e intentó esquivarlo pero el volvió a interponerse.

—No quieres verme más enojada de lo que ya estoy!

—Vamos, no seas tan…

—Callate! O se lo voy a contar a algún profesor que me estas acosando.

Ryo lució decepcionada, pero luego sonrió—No seas así pequeña Susy—ella dio un brinco—. Así es, me sé tu nombre, y edad, podemos ir a divertirnos un rato.

Susy retrocedió, Ryo la miró como intentando adivinar cuál sería su siguiente movimiento, y fue, una patada de costado que hizo que Ryo se doblara y Susy sonrió con malicia—me vuelves a molestar y va a correr sangre—, fue lo que dijo sacudiéndose las manos.

Ella se fue triunfante hacia el baño y Ryo se quedó agachado un minuto y luego desapareció.




Las jóvenes caminaban hacia algún lado, una de ellas aún no sabía hacia donde, miró a su compañera como preguntando a dónde irían. Sus ojos parecieron interrogatorios.

—Quiero envíar un correo a mi madre.

—OH! Yo no he escrito nada para la mía aún—admitió Netto.

—Deberías hacerlo, seguro ella te extraña mucho.

—Lo haré mañana—sonrió.

Dejaron la carta en el correo e iban de regreso, Netto dijo que quería acercarse al bosque un poco, Yumi sugirió que era peligroso y que estaba prohibido a la hora del recreo corto, pero Netto corrió hasta allá así que Yumi no tuvo opción mas que ir tras ella.

—¡Es hermoso!—exclamó Netto estirando sus brazos. Sus ojos crecieron.

—Lo es.

Bosque, espeso bosque, y es que el internado estaba dentro de un bosque, eran muy cuidadosos con dejar a los estudiantes acercarse al bosque pero aún así no estaban tan al tanto del tipo de situaciones que podrían ocurrir. Algo llamó la atención de Yumi que hizo que quedara hipnotizada por un momento, aunque Netto hablaba ella seguía sin prestarle atención y solo veía más allá del bosque.

—¿Qué estas viendo?—Midori la sacó de sus pensamientos.

—Hola Midoriyan—Netto movió la mano saludándola.

—Hola, emm, saben que no pueden estar aquí verdad?—dijo Anette prendida del brazo de Mido.

—¿Y ustedes qué?—Netto puso una cara de malicia y preguntó aquello, si no estaba permitido que hacían las otras dos ahí también?

Yumi dejó de prestar atención a las chicas y seguía mirando al más allá.

—Ella—apuntó  a Anette—. Quiere que busquemos a Matsujun—hizo una mueca de sufrimiento.

—Pero si ahora mismo tenemos clases con el, no?—dijo Netto.

—Oye—miró a Anette—, Netto tiene razón.

La campana sonó, se miraron con complicidad de “llegaremos tarde”, Netto jaló a Yumi y todas se fueron corriendo a clases. Yumi estaba todavía saliendo de ese trance extraño.




Sonó la campana justo cuando su mano se detuvo en la puerta, no llegó a tocarla, todavía permanecía en el aire, a pocos centímetros de palpar la madera ¿Sería correcto llegar tan lejos solo por aquel hombre-ilusión?

Evaluó la situación y se sintió un poco avergonzada, y empezó a cuestionarse si estaba loca, nunca antes había ido tan lejos solo por un hombre, peor, un profesor, era una fantasía solo digno de una novela.

Comenzó a caminar al recordar la campana, estaba allí para estudiar no para nada más. Ella se fue, pero aquel hombre tan esperado la vio irse y se quedó contemplando la ida de la joven, pero la dejo irse mientras se le formaba una clara sonrisa en los labios.




La clase empezó de manera aburrida, solo eran dibujos de soluciones y todas esas mezclas típicas que trata en una clase de química.

—Me pregunto si Snape nos dejará usar el tubo de ensayo hoy, estoy aburrida y quiero explosiones—, Mery había adoptado a Matsumoto como el típico Snape.

—Cuidado, este tipo es un cáncer—sugirió Netto por lo bajo mientras pasaba a su lado para volver a su asiento. Había ido al baño.

Mientras Anette miraba maravillada y anotaba en su cuaderno los próximos tres puntos a seguir ese día, y era “perseguír a Matsujun”. Le regaló una sonrisa a su amiga Mido que estaba más atrás, pero esta negó con la cabeza, Anette se volvió a su siento y retomó su plan de perseguirlo esta vez sin su amiga.

Pasó la hora y debían almorzar, Anette iba a seguir a su profesor pero entonces Midori la detuvo:

—Basta, vamos a comer algo ¿no?

—Mmm.

—Vamos my Lady, no seas así, llevo tiempo queriendo hablarte y no haces más que nombrar a ese aburrido profesor.

“Lady” Anette analizó la situación un momento y asintió para luego seguir a su amiga a la zona de comidas. Una típica cafetería para estudiantes. Allí se podía ordenar todo tipo de comidas, desde rosquillas hasta sushi. El lugar era enorme y tenía ventanales de gran tamaño para que el aire corriera en verano, aunque como era invierno permanecían con las cortinas bajas y las ventanas cerradas, las luces daban luz al lugar en aquel momento.

Anette se sentó junto a Midori y en frente estaban Yumi junto a Netto.

—Anette, cierto?

—Ajam.

—Me gustan tus rizos—Netto sonrió, es quien había empezado la conversación.
—Gracias.

Y era verdad, Anette tenía rizos negros como la noche y unos ojos negros también que se acentuaban perfectamente junto a su blanca piel, y los aros en la oreja hacían buen juego.
(nota de la autora: yo chismoseando el face de mi amiga xD eres linda hija mía <3)

—¿De qué parte de Japón provienen?

Comenzó una conversación amena entre las jóvenes y Midori apuntó su vista a Susy que le hacía caras desde el otro lado de la sala. Midori reía, y de un momento a otro las luces se apagaron. Hubo muchos cuchicheos por eso y empezaron a inventar que había fantasmas en el lugar. Tuvieron que correr cortinas y abrir las ventanas del lugar. Midori se ofreció para hacerlo.

—¿No crees que eso fue genial?—Susy se acercó a ella con un rosquilla en la mano—. Como no lo pensamos antes. Una broma así.

—No te sientas mal, pero esto es muy poco.

—Puede que tengas razón. Mmm…

—¿Qué sugieres para esta noche?

—No sé, tenemos que estudiar para el aburrido de Matsumoto.

—No lo veremos sino hasta el jueves.


—Es cierto pero me temo que no entiendo nada de lo que explicó.

—Podemos pedirle ayuda a nuestro querido director, el siempre está dispuesto a ayudarnos—dijo una tercera voz.

—Es cierto—admitieron al unísono Susy y Midori. Se voltearon a ver.

—Mery! ¿no?

—Si, así es!—le aclaro la nombrada, todavía Susy intentaba recordar su nombre algunas veces.

—Oye ¿dónde estabas?—interrogó Mido mirándola de manera sospechosa.

La joven se tardó unos segundos pero finalmente dijo:—Por ahí.

Midori no muy convencida con eso, la dejó, y siguió abriendo ventanas. Pero lo que vió en la ventana se le hizo tan extraño que las volvió a cerrar de golpe. Cuando miró a sus amigas ellas hablaban entre sí, entonces no dijo nada. Cuando volvió su rostro a la ventana aquello que vio ya no estaba.

La tercera clase consistía en Matemáticas pero se decía que el profesor estaba en enfermería, entonces no podría dar la clase, en su lugar vino el director Koyama con un libro en sus manos. Todos muy sorprendidos por leer “Los tres cerditos y el lobo” en la tapa. Pero todavía fue mas extraño cuando empezó a contar la historia. Estaba muy concentrado pero cuando notó risillas en el fondo dejó el libro, y dijo lo siguiente:

—¿Prefieren que les de la aburrida clase de Mate o prefieren esto?

Tardaron un momento en contestor pero fue Susy la que dijo: —Obvio yo prefiero esto!
Koyama sonrió, y con calma siguió leyendo…

La campana sonó y los alumnos se desperezaron para salir al patio a dar una vuelta antes de la siguiente clase. Netto se despertó y como estaba siendo la última en salir se apuró a seguir a Yumi.

—Netto querida.

Ella casi se tropieza, en todo momento creía que su director no la notaba dormitar contra el escritorio, tal vez algo iba a decirle. La expresión seria y extraña, fuera de lo normal en él, la sacaba de su propio ritmo.

—¿Si?

Fue lo que llegó a decir mientras Koyama se sentaba mas derecho y dejaba el libro en el escritorio. Actuó serio y apoyó sus codos contra la mesa para recostar su barbilla en sus manos.

—No dejes que tus compañeras, ni tu misma curiosidad hagan que se acerquen al bosque, eso está prohibido pequeña.

¿Cómo lo sabía? Tal vez tuvo la fortuna de verlas o alguien mas le informó, todo era muy extraño. Netto quedó regulando la respuesta un momento antes de decir algo.

—Lo lamento, yo no quería—tampoco iba a echarle la culpa a su amiga—, bueno, la curiosidad ganó.

Koyama sonrió.

—Bueno, solo que no vuelva a suceder—agregó esto último levantándose para tomar las manos de la chica—. Adoro mucho a mis alumnas, no quiero que nada malo les suceda.

—No te preocupes, no volverá a pasar.

Ahora lo decía con sinceridad, apreciaba tanto que su director, aunque un poco extraño, se preocupara tanto. Después de eso Koyama la acompañó a la salida.




La cuarta clase se trataba de Actividades al aire libre, Haruhi estaba muy emocionada, tanto que no dejaba en paz el brazo de su amiga.

—Lo veré!  Lo veré! Te gustará! Lo sé.

—Si es el tipo de estrellas amarillas gigantes te equivocas, no puedo entender qué le ves al tipo ese—se sinceró.

—Vamos! Seguro sino es él, te gusta algún u otro profesor—le arrojó una mirada inquisidora.

—No lo sé, y no lo creo—creyó mentir en eso, tal vez lo hacía pero la verdad era que no lo sabía. Entonces tal vez decía la verdad ¿?

Todos se pusieron en una línea recta y el profesor los mandó a correr, él era Masuda Takahisa, un profesor con músculos, no muy alto, pero mas que Haruhi y la mayoría de los alumnos. Pero era una persona muy sonriente y de carácter poco flexible, un poco contrario con su tranquila personalidad pero así era él. Trataba de escapar de las miradas de sus alumnas, eso le era algo incómodo. Encontraba a Haruhi solamente como una chica llamativa y con mucho potencial.

—Te diré la verdad—Mido alcanzó a Haruhi—, no está mal pero tampoco me interesa—su amiga sonrió y Mido disminuyó su velocidad.

Por otro lado los demás se hallaban detrás de Haruhi y de Chinen Yuri, aquel chico de antes que se quejaba siempre de Susy, y es que ella le tiró los libros en más de una ocasión.

Yumi sintió su mano rozar con la de alguien y entonces le vió, era su compañero, aquel chico del banco.

—Lo lamento—dijo.

—No es nada, ya estamos todos muy cansadas—sonrió.

—Tienes razón.

Netto quería hablar con ella cuando detuvieron la marcha al fin, pero no mas tuvo que ir a beberla sola, ya que no quería molestar a su amiga ahora que había hecho un amigo nuevo. Susy detuvo la marcha para beber agua también.

—¿Dónde esta Yumi?

—Está allá—señaló.

—Por cierto ¿te has topado con ese profesor malvado y acosador?

—¿De qué hablas?

—Mmm, entonces solo me persigue a mí—sus ojos parecían fuego.

Netto rió, Susy siempre hacía caras y piruetas graciosas para mostrar sus estados de animos—¿De qué te ríes?—preguntó pensativa.

—De nada, espero no te topes con él de nuevo.

—Eso espero yo también—suspiró—. Prométeme que si lo vemos las dos me ayudarás a darle su merecido—dijo esto tomando la mano de su amiga.

—Seguro!—que más podía decir, aunque se sentía imperiosa con eso, no era de meterse en problemas, probablemente junto con Yumi eran las estudiantes mas tranquilas del internado pero amaba- en el fondo- querer hacer alguna travesura—. Le daremos su merecido—declaró al fin sonriendo con autosuficiencia.

Los ojos de Susy se iluminaron—¡Así será!

El silbato sonó y los alumnos volvieron a correr. La clase duró aproximadamente una hora, y aunque muchos alumnos no estaban en forma, aún así pudieron aguantar el duro entrenamiento. Masuda gritaba, ordenaba y pedía que nadie se quedara atrás. Midori sufría, era la que mas odiaba el ejercicio de entre todos. Juró solemnemente vengarse de Masuda en algún momento, y que seguro sería ese mismo año escolar.

Finalmente terminó la clase y podrían ir a las duchas, mientras Haruhi se quedaba a ordenar y devolver los balones al armario.

Ni usamos las pelotas, ella solo quiere pasar tiempo con el tipejo ese” Midori sonrió pensando eso, pero aún así no dejaría su juramento atrás.






Las duchas solo eran diez cubículos y aunque tuvieron que turnarse acabaron a tiempo, por que volverían a clases para última clase de Ciencias Políticas, Susy bufó, según ella eso sería casi tan aburrido como con Snape (tomó su Nick prestado). Algunos alumnos estuvieron de acuerdo con ella, pero Mery no prestaba atención, ella solo miraba la puerta a la espera de aquel gran profesor. La espera se hizo larga pero al fin apareció, y cuando eso sucedió, hubo silencio sepulcral.

—Buenos días queridos alumnos, lamento la tardanza pero es que—. Se acordaba de como Ryo no quería que le retirase la mano del estómago por el dolor y que Yamapi le decía que debía ir a clases, aunque Ryo pidiera a gritos su ayuda no quería permanecer ya mas tiempo ahí—. Tuve un inconveniente.

Aquella última clase transcurrió normal, era por que las clases anteriores estaban algo sumidas en el bullicio cuando el profesor dejaba de hablar y se sentaba en el escritorio o simplemente salía al baño o algo similar. Pero esta vez el cansancio era notorio y apenas acabaron por dar la primera parte parte del temario de actividades. Al final de la clase todos se desperezaban y se estiraban.

Midori esperó a que todos salieran, recogió sus cosas y salió ella luego, no sin antes despedirse del profesor.

—Hasta mañana.

Yamapi le dio una sonrisa y asintió—Hasta mañana querida Midori.

Aunque era un profesor con un aire muy fresco, a ella nunca le pareció encantador, pero coordinando sus pensamientos, le pareció extraño que su amiga no estuviera allí contemplándolo. Así que a final de la primera galería la alcanzó y tomó su brazo silenciosamente para llamar su atención.

—¿Por qué no estas en el aula?

(n.a.: es lo mismo que decir “sala” o “salón”)

—¿Por qué lo dices?

—Porque… por que me pareció raro ver que no estabas, sabiendo de quien se trata—, ella estaba recordando el día anterior cuando Mery le contó junto a las demás sobre Yamapi.

—Yo solo bromeaba—forzó una sonrisa—. Realmente no me gusta ¿Oye quieres ir a hacer algo?

—Bueno—se extrañó por su comportamiento, como cambió de pronto tenía gran interés, y ahora nada—. Tenemos tiempo libre hasta las cinco. Podemos hacer algo mientras.

—¿Hasta las cinco?—interrogó.
—Si, ¿no leíste las reglas?

Mery la miró en forma de “¿bromeas?”

—Yo tampoco—admitió Mido encogiéndose de hombros—. Me lo dijo Yumi, que hasta esa hora podemos andar libres, luego de eso tenemos que volver a las habitaciones o quedarnos cerca de la biblioteca, las galerías, las que no conectan con el patio. Y luego está prohibido andar de noche desde las cinco en adelante, fuera del edificio.

—Oh vaya, que pena—dijo mas para sí misma.

—Y además—se cruzó de brazos, había empezado a correr viento y se frotaba los brazos—. Cuando se hacen las ocho tenemos que permanecer en nuestras habitaciones ya.

—Entonces podemos tomar un rato para nosotras.

—Oigan! Yo también iré—, dijo eso último con aires de princesa tirando su cabello cargado en una coleta, hacia atrás—, no irán sin mi niñas >:D!

Era Susy.

Un chico de cabello negro, enormes gafas y estatura promedia apareció por una esquina. Mido que se divertía con la situación llamó a Susy.

—Oye—movió la cabeza en dirección a Chinen—creo que te buscan.

Tan pronto Susy lo vió venir salió corriendo y de pronto Mery ya no pudo verla, ya se había perdido.

—¿Qué sucede?

Midori no respondió sino cuando Chinen ya había pasado de largo. El no se dio cuenta que estaba Susy anteriormente, así que permanecía ignorante ante la situación.

—Creo que es el enemigo de Susy—fue lo que dijo y se marchó con Mery.



♡♡♡


Anette estaba buscando a blanco favorito, Matsujun. Aunque tenía otros blancos, éste era especial. Tal vez cualquiera admitiría que serían una pareja diferente y muy extraña pero eso a ella no le importaba. Una de las cosas que mas le gustaba a su amiga Mido sobre ella era eso, ser tan decidida, poderosa y amigable, una chica que no vacilaba ante nada, así era Anette.
Se perdió en algunos corredores y llegó a vislumbrar a lo lejos la alta y sofisticada figura de su “amor imposible” que iba hacia las escaleras que conectaban con las aulas. “Es ahora o nunca” se dijo mentalmente y avanzó a pasos agigantados pero pronto empezó a trotar y en menos de veinte segundos estuvo en el piso de arriba, primera planta. Oh, a un par de salones estaba caminando él, su profesor, ella apresuró el paso y en ese momento se odió por haber optado por unos zapatos altos, aunque la hacían mas atractiva, en ese momento resultaba un peligro, podía caer si corría demasiado. Ella se miró los pies y como se vio bien enfocó su vista en su blanco pero no estaba, detuvo el paso, ¿adónde había ido? Detuvo su paso y pronto las luces se fueron apagando una a una—. Matsujun—, pero nada. Parecía haberse quedado sola—¡Matsujun!—nada mas optó por irse y cuando estuvo a unos metros de la escalera, tuvo que pasar por un aula que tenía la puerta abierta. Anette miró dentro por inercia y aunque no pude distinguir nada, pudo oír voces . Un sonido grave, uno agudo que decían: —Ven aquí…
Anette.

Susy que estaba en el Ala “A” opuesta a donde estaba Anette, se estaba comiendo un sándwich de jamón y queso en la galería del primer piso cuando de pronto escuchó un terrible grito que provenía del edificio de enfrente. Literalmente ella solo vió cosas moverse en las aulas de la primera planta. Por el grito ella salió corriendo atravesando el patio de la escuela.

Midori que estaba cerca de las escaleras oyó el gritó e inmediatamente lo reconoció—. Mery, busca a un profesor—le dijo y se fue escaleras arriba. Mery la vio irse y corrió a dirección.

Por la oscuridad del edificio, tuvo que sacar su linterna que tenía como aplicación en su dispositivo móvil. Así empezó a buscar a su amiga. Tenía tanto miedo, era de las personas mas miedosas pero cuando un amigo estaba en apuros, ella podía aguantar. Apuntó con su linterna y encontró a Anette en el suelo de la primer aula a la izquierda, prácticamente se estaba arrastrando. Rápidamente corrió hacia ella y la ayudó a levantarse.

—Vamos, salgamos de aquí.

—Midori…

Ella giró hacia su amiga que la veía con un rostro de total terror—algo me arrastró a allí.
Las amigas contuvieron las miradas un momento.

—¿Qué quieres decir con eso?

Pero su amiga no pudo decirle más por que las luces volvieron en un parpadeo y unas pisadas iban directo a ellas, y los que subían ya estaban a su lado pronto. Era Koyama, Ryo, Susy y Mery.

—¿Qué sucedió aquí? Esta prohibido subir aquí.

Koyama hizo todas esas preguntas que descolocaron a Midori quien había visto en el un director loco, pero esta vez estaba tan serio que parecía irreconocible. Pero ella no tenía tiempo para eso sino para su amiga, que fue cargada en los brazos de Ryo.

—Apenas son las cuatro, no entiendo como no podemos venir aquí—Keii ablandó su rostro—, no sé qué paso, cuando yo llegué Anette estaba en el suelo arrastrándose y—apuntó al aula—ella dijo que alguien la llevó hasta ahí.

Mientras Ryo se llevaba a Anette y convencía a Mery de que lo siguiera, Koyama aprovechó para acercarse.

—Siento lo que pasó, pondré de aviso que nadie sube aquí después de clases.

—No es justo, a veces encuentro mas paz en el aula que en la biblioteca.

Koyama le dio una sonrisa forzada—. Apenas es el primer día.

—Me ha pasado antes y ahora no es diferente—alentó convencida de que era así—en mi anterior instituto. Prefiero estar en el aula, este lugar es muy raro! –se exasperó.

—No importa, pronto estarán avisados de no  volver por aquí ya fuera de clases, no hay cambio de opinión señorita—sonrió con autosuficiencia—Ahora vamos abajo—empezaron a caminar.

—Necesito ver a mi amiga.

Keii dudó un momento—. Solo unos minutos, necesitas descansar luego de tu primer día.

Ella asintió y fue corriendo escaleras abajo.


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Bueno, el puto blogger otra vez me lo dejo todo junto -_- lo separé línea a línea para que quedará como debe ser, como lo escribí!!! si sigue estando así lo lamento mucho :( esta será la última publicación aquí, no quiero problemas con la cosa esta y me tortura dejando el fanfic tooodo junto <.< de todos modos trataré de que se vea bien el capítulo 6 solo esperen :3

Que tengan una hermosa navidad las quiero mil millones, perdonen la espera.